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NORMATIVA SECTORIAL

D13 NORMA FORAL 10/2014, DE 27 DE JUNIO, DE VIAS CICLISTAS FORALES DE BIZKAIA

(BOB nº 129, de 8 de julio de 2014)

PREÁMBULO

1.- Base legal competencial.

En virtud de lo dispuesto en el artículo 10.34 del Estatuto de Autonomía del País Vasco, Ley Orgánica 3/1979, de 18 de diciembre, y específicamente en el artículo 7 a) punto 8 de la Ley 27/1983, de 25 de noviembre, de Relaciones entre las Instituciones Comunes de la Comunidad Autónoma y los Órganos Forales de sus Territorios Históricos, y en el Decreto Foral 17/85, de 5 de marzo, dictado en desarrollo de la citada Ley, los Órganos Forales del Territorio Histórico de Bizkaia tienen la competencia exclusiva en la planificación, proyecto, construcción, conservación, modificación, financiación, uso y explotación de carreteras y caminos para la movilidad, como los representados por las infraestructuras para la movilidad ciclista, y sin perjuicio de las facultades que la Comunidad Autónoma de Euskadi ostente a fin de coordinar las distintas redes de caminos para la movilidad ciclista de cada uno de los Territorios Históricos.

Junto con ello, la Norma Foral 3/1987, sobre Elección, Organización, Régimen y Funcionamiento de las Instituciones Forales del Territorio Histórico de Bizkaia, establece en el art. 7.1.a) que corresponde a las Juntas Generales dictar Normas Forales de carácter general referentes a materias que sean competencia de los Territorios Históricos, atribuyendo los artículos 8.1.b) y 17.1º11 de la misma Norma Foral a la Diputación Foral la iniciativa normativa y la aprobación de los proyectos de Norma Foral para su remisión a las Juntas Generales.

Así, la presente Norma Foral se sustenta en el referido ámbito competencial: por un lado, en la competencia de carreteras, cuando la vía ciclista está referenciada y adosada a una carretera foral y, por otro, y cuando no existe esa referencia directa, en la propia consideración jurídica de "caminos", como vías terrestres distintas de las carreteras destinadas al transporte y la movilidad, en nuestro caso, en bicicleta, y que tienen asimismo la consideración de bienes inmuebles, tal y como recoge el Código Civil (artc. 334.1). Una consideración conceptual del término "caminos" para la bicicleta acorde, igualmente, con la definición general que de las "vías ciclistas" establece la Ley sobre Tráfico, Circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial, cuando en la Ley 19/2001, de 19 de diciembre, de reforma de su texto articulado, define y otorga carta de naturaleza a la vía ciclista como camino para la movilidad en bicicleta (vía específicamente acondicionada para el tráfico de ciclos, con la señalización horizontal y vertical correspondiente, y cuyo ancho permite el paso seguro de estos vehículos); además de establecer una primera clasificación de sus tipologías (carril-bici; carril-bici protegido; acera-bici; pista bici y senda ciclable).

Además, esta Norma Foral da respuesta al compromiso de Bizkaia con el mandato legal expresado en la Ley 3/98 General de Protección del Medio Ambiente del País Vasco, en referencia a la necesidad de potenciar los medios de transporte alternativos al vehículo a motor privado por parte de las instituciones y, en especial, del transporte público, en cualquiera de sus modalidades, la bicicleta y los desplazamientos a pie, por separado y/o en intermodalidad. Siendo consecuentes, asimismo, con la Declaración de las Juntas Generales de Bizkaia a favor de promover la movilidad ciclista, expresada mediante la aprobación unánime de la Proposición No de Norma de Adhesión a la Declaración de Amsterdam o Derecho a usar la bicicleta adoptada en sesión celebrada en la Casa de Juntas de Gernika el día 7 de Noviembre de 2002.

Declaración que tuvo su plasmación posterior en la inclusión en la Norma Foral 4/2005, de 10 de marzo, de aprobación del Plan Territorial Sectorial de Carreteras de Bizkaia, de distintas medidas recogidas en su Disposición Adicional "Un sistema de Transporte sostenible para Bizkaia", y entre las que se incluía la redacción, precisamente, de una Norma Foral de Bidegorris o Vías ciclistas.

Vías que se habilitan para transitar en bicicleta y que discurren por caminos de dominio público que tendrán, por tanto, las características propias de los bienes demaniales, de modo que estarán afectos a un uso o servicio público, tal y como establece el art. 339.1 del Código Civil y conforme a lo dispuesto en el art. 5 de la Norma Foral 3/2006, de 16 de noviembre, del Patrimonio del Territorio Histórico de Bizkaia, y que se regirán por los principios establecidos en el mismo cuerpo legal.

2.- Espíritu, justificación y contenido de la Norma Foral sobre la Red de Vías Ciclistas Forales de Bizkaia.

Las Juntas Generales de Bizkaia, en aras de lograr un desarrollo y planeamiento sostenible en el Territorio Histórico, entienden que es necesario facilitar y promover el uso de medios de transporte alternativo no motorizados, y entre ellos el uso de la bicicleta como vehículo de transporte cotidiano, en consonancia con las grandes líneas de estrategia internacional en la materia.

En este mismo sentido, la presente Norma Foral hace suyos los principios y objetivos que en materia de movilidad sostenible establece la Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible (artículos 99 y 100 respectivamente). Unos principios basados en el derecho de la ciudadanía al acceso a los bienes y servicios en unas condiciones de movilidad adecuadas, accesibles y seguras, y con el mínimo impacto ambiental y social posible (accesibilidad responsable) y con el objetivo de contribuir a la mejora del medioambiente urbano y la salud y seguridad de la ciudadanía y a la eficiencia de la economía gracias a un uso más racional de los recursos naturales; apostando, entre otros, por fomentar la modalidad e intermodalidad de los diferentes medios de transporte, considerando el conjunto de redes y modos de transporte que faciliten el desarrollo de modos alternativos al vehículo privado.

La utilización de la bicicleta, si bien es hoy en día minoritaria dentro del reparto modal del transporte, contribuye sin duda a la consecución de importantes valores individuales y colectivos, como es el mejorar la salud, la autonomía y el estado físico entre quienes la utilizan, a la vez que representa un síntoma general de progreso y calidad de vida. No solo por la mejora de la problemática medioambiental que reporta, sino porque favorece un mayor disfrute de la ciudad y del entorno, tanto para quien circula en bicicleta como para el resto de la ciudadanía, así como mayores cotas de comunicación social y de equidad. Razones todas estas que justifican una mayor implicación conjunta y decidida en su promoción desde las distintas instancias con responsabilidad política y social, incluyendo una discriminación positiva que prime su uso diario. Y unos argumentos que en la práctica deben favorecer igualmente, a la hora de su concreción y diseño, el cumplimiento de los principios sobre la igualdad de oportunidades, accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos.

La presente norma incorpora, asimismo, y de forma activa, el objetivo de igualdad de mujeres y hombres, tanto en su elaboración como en su aplicación, con arreglo a lo dispuesto en el Decreto Foral 141/2013, de 19 de noviembre, por el que se fijan las Directrices en las que se recogen las pautas a seguir para la realización de la evaluación previa del impacto en función del género prevista en la Ley 4/2005, de 18 de febrero, para la Igualdad de Mujeres y Hombres. En este sentido, en su tramitación se incorpora el "Informe de Evaluación Previa del Impacto en Función del Género" al que hace referencia el artículo 2 del citado Decreto Foral.

Consecuentemente, esta Norma Foral debe ayudar a desarrollar, implementar y completar la vertebración de Bizkaia mediante infraestructuras ciclistas específicas. Y hacerlo de una manera planificada (Plan Territorial Sectorial) y conforme a unos criterios técnicos de diseño de este tipo de infraestructuras para la movilidad en bicicleta (Norma Técnica de Diseño).

Con ese propósito, el contenido de la presente Norma Foral es, básicamente, el de desarrollar las vías ciclistas debidamente diferenciadas y/o segregadas de competencia foral, al objeto de conformar una Red de Vías Ciclistas Forales, contemplando lo concerniente a su planificación, financiación, proyección, modificación, construcción, conservación, uso y explotación, así como a las limitaciones de uso del suelo adyacente a las mismas.

A las motivaciones y objetivos descritos a lo largo de este Preámbulo responde la presente Norma y en este sentido, y precisamente por su vocación de alternativa real al vehículo privado y su apuesta por conformar una estructura mallada para la movilidad ciclista que destaque su cualidad de infraestructura pública de interés social, se ha dispuesto deliberadamente una Norma Foral con similitudes formales y remisiones explícitas a la Norma Foral 2/2011, de 24 de marzo, de Carreteras de Bizkaia.

En concreto, con la presente Norma Foral se determina el procedimiento de designación de las vías ciclistas forales y de su Catálogo, así como de los aspectos referidos a su titularidad; se acuerda la prevalencia del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia sobre las determinaciones del planeamiento urbanístico; se concreta el procedimiento de habilitación y creación de las vías ciclistas forales, se establecen el régimen de usos de las distintas zonas de protección de las vías ciclistas y el de las autorizaciones, infracciones y sanciones, así como el procedimiento para llevar a cabo las transferencias de titularidad de las vías ciclistas.

CAPÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1.- Objeto

1.- Es objeto de la presente Norma Foral:

a) La definición y reconocimiento del concepto de vía ciclista como un tipo de camino o nueva infraestructura viaria con características propias y esenciales a un tipo de infraestructura básica específica para el desarrollo de la movilidad no motorizada, predominantemente ciclista, y diferenciada de otros posibles tipos de infraestructuras de transporte.

b) La regulación de la planificación, financiación, proyección, construcción, modificación, conservación, explotación, uso y defensa de las Vías Ciclistas Forales del Territorio Histórico de Bizkaia para el desarrollo y promoción de la movilidad peri-interurbana en bicicleta, que promueva la movilidad sostenible. A tal fin, las vías ciclistas responderán a unos objetivos funcionales de movilidad alternativa cotidiana en bicicleta, por un lado, y de acercamiento al medio natural y de ocio, por otro.

c) La determinación de las limitaciones de uso del suelo adyacente a dichas infraestructuras viarias ciclistas.

Artículo 2.- Ámbito material de aplicación

1.- El ámbito material de aplicación de esta Norma Foral serán aquellas vías ciclistas de titularidad foral que se hallen diferenciadas y/o segregadas del tránsito motorizado, así como sus zonas de protección y áreas o elementos asociados a su buen funcionamiento, tales como zonas de descanso, aparcamientos u otras análogas.

2.- La segregación a la que hace mención el apartado anterior, podrá habilitarse a partir de los siguientes procedimientos:

- por la segregación física de una única carretera foral preexistente, de modo que fruto de la misma resulten dos infraestructuras completamente diferenciadas y segregadas, siendo una de ellas ciclable tras perder su original condición de carretera al pasar a ser un carril exclusivo para la circulación de bicicletas, tal y como establece la Norma Foral de Carreteras.

- porque desde su diseño constructivo la infraestructura ciclista, aun estando referenciada a una nueva carretera, se construye de forma diferenciada.

- por construirse la vía ciclista de modo no referenciado a ninguna carretera de uso motorizado.

Por su parte, cuando no se produzca segregación, las infraestructuras ciclistas objeto de la Norma presentarán una suficiente y destacada delimitación y marcación del tránsito ciclista; diferenciado del motorizado si aquel se desarrolla sobre la plataforma rodada

3.- Las vías ciclistas de titularidad foral reguladas por la presente Norma serán, atendiendo a la definición establecida en el artículo 3, del tipo: senda ciclable, pista-bici, acera-bici y carril-bici protegido.

Todas estas vías ostentarán la denominación genérica de "vías ciclistas forales" y se hallarán incluidas en el Catalogo referido en el artículo 4, constituyendo una infraestructura viaria básica para el desarrollo y extensión de la movilidad sostenible.

Artículo 3.- Definición de las vías ciclistas forales

1.- Conforme a los criterios de favorecer el tránsito ciclista, se entiende por vía ciclista aquella vía de dominio público proyectada y construida o específicamente acondicionada para la circulación de bicicletas, con la señalización horizontal y vertical correspondiente, y cuyo ancho y régimen de circulación (y/o características calmadas de esta) permita el paso seguro de estos vehículos.

2.- Dichas vías pueden ser habilitadas sobre la plataforma rodada, peatonal o en una propia y exclusiva, y su clasificación vendrá dada en función de la mayor o menor diferenciación y/o segregación de su circulación respecto al resto de modos de transporte, tal y como se describe en el Anexo 3. De entre todas las posibles tipologías de vías ciclistas, las seleccionadas para la conformación de las vías ciclistas forales según el artículo 2.3, quedan definidas como sigue:

· Senda ciclable: Vía para ciclos y peatones, segregada del tráfico motorizado y que discurre por espacios abiertos, parques, jardines o bosques, y donde ciclistas y peatones o comparten banda con indicación o no de usos diferenciados (señalización, diferenciación de firme, etc.), a la que denominaremos senda ciclable compartida con peatones, o cada cual dispone de su propia banda segregada e independiente (en cuyo caso estaríamos ante tramos de senda ciclable sin uso peatonal).

· Pista-bici: Vía ciclista segregada del tráfico motorizado, con trazado y plataforma independiente de las carreteras, en un solo sentido o en doble sentido de circulación, provista de elementos laterales que lo separan físicamente, segregándola, del tránsito peatonal si este discurriese adosado a la plataforma ciclable.

· Acera-bici: Vía ciclista unidireccional o bidireccional dispuesta sobre la acera y, por tanto, convenientemente señalizada para su correcta habilitación. El tránsito ciclista puede disponerse en coexistencia con el peatonal (acera-bici compartida), o estar claramente diferenciado de este mediante señalización y marcas transversales, cambio de pavimento o cualquier otro elemento de diferenciación (senda o carril acera-bici) e incluso segregación, mediante la instalación de elementos laterales que separen físicamente la circulación ciclista de la peatonal para aumentar su seguridad (pista acera-bici o acera-bici protegida).

· Carril-bici protegido: vía ciclista unidireccional o bidireccional que discurre adosada a la calzada y se halla provista de elementos laterales que lo separan físicamente, segregándola, del resto de la calzada, así como de la acera en caso de ir adosada también a esta.

Artículo 4.- Catálogo de Vías Ciclistas Forales de Bizkaia

1.- La identificación y denominación de las vías ciclistas forales de Bizkaia será establecida por la Diputación Foral, previa consulta, para su mejor coordinación, a las Administraciones Locales del Territorio Histórico, así como con las de los territorios limítrofes. Su nomenclatura o denominación se atendrá, en cualquier caso, a lo establecido en el artículo 10 de la Ley 10/1982, de 24 de noviembre, Básica de Normalización del Uso del Euskera y en la normativa foral en vigor en cada momento.

2.- El Catálogo de las Vías Ciclistas Forales del Territorio Histórico de Bizkaia, inicialmente establecido mediante la presente Norma Foral, será objeto de modificación en los siguientes supuestos:

- Con motivo del cambio de titularidad de las vías ciclistas forales existentes en virtud de acuerdo mutuo de aquellas administraciones públicas interesadas.

- Con motivo de la construcción por parte de la Diputación Foral de Bizkaia de nuevas vías ciclistas forales.

3.- La Diputación Foral designará las nuevas vías ciclistas forales y revisará y actualizará periódicamente el Catálogo de Vías Ciclistas Forales mediante Orden Foral de la persona titular del Departamento con competencias en esta materia, incorporando las modificaciones a las que se refiere el punto anterior y cuantos datos de interés relativos a las vías estime oportunos, siendo objeto de su publicación en el Boletín Oficial de Bizkaia.

Artículo 5.- Transferencia de titularidad

1.- Las vías ciclistas situadas en el Territorio Histórico de Bizkaia pertenecen a aquella de las entidades públicas de carácter territorial que acreditare su titularidad por cualquiera de los medios probatorios admitidos por la ley.

2.- Las vías ciclistas o tramos de vías ciclistas incluidas en la Red de Vías Ciclistas Forales del Territorio Histórico de Bizkaia podrán ser transferidas a los municipios por donde discurran, junto con sus elementos funcionales y las cargas correspondientes, a través de convenio bilateral o mediante el procedimiento previsto en el artículo 29 de la presente Norma Foral.

3.- En el mismo sentido, aquellas otras vías de titularidad no foral que se acuerden podrán transferirse al Ente Foral e integrarse en la Red Foral de Vías Ciclistas junto a sus elementos funcionales. Acto que habrá de formalizarse igualmente a través de la celebración del acto de cesión y aceptación correspondiente.

4.- En el acto de cesión de la titularidad deberá recogerse el compromiso a favor de garantizar la continuidad y funcionalidad ciclista futura de la Red de Vías Ciclistas Forales en relación al tramo objeto de traspaso.

Artículo 6.- Relaciones interadministrativas.

La Diputación Foral de Bizkaia y las Entidades Locales orientarán sus relaciones en cuestión de infraestructuras ciclistas a los deberes de información mutua, colaboración, coordinación y respeto a sus respectivos ámbitos competenciales, velando conjuntamente por la continuidad y funcionalidad de las vías ciclistas del Territorio Histórico y en línea con los principios regulados por la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (en lo sucesivo, Ley de Procedimiento Administrativo).

CAPÍTULO II

CONDICIONES GENERALES DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Artículo 7.- Características generales

1.- Con carácter general, las vías ciclistas forales tratarán de adecuarse, en la medida de lo posible y en aras de su adecuada integración en el sistema de transporte sostenible del Territorio Histórico, a las condiciones siguientes:

a) Seguridad: entendida tanto desde el punto de vista cir­culatorio como de la integridad misma de la persona usuaria ciclista. Consecuentemente, se valorarán tanto las condiciones mínimas de diferenciación/segregación y ordenación de los diferentes tránsitos (especialmente en referencia a los vehículos motorizados, con especial atención a las intersecciones) como las tendentes a evitar zonas con escasa visibilidad e iluminación, mejorando la sensación de seguridad y previniendo cualquier tipo de acto violento (con especial atención a la violencia contra las mujeres), a incorporar medidas encaminadas a evitar actos vandálicos, etc.

b) Continuidad: evitando interrupciones en su trazado, de tal modo que se configure como una vía coherente en cuanto que, además de ser fácilmente comprensible por todas las personas usuarias, no presenta interrupciones y conecta con aquellas otras tramas ciclables existentes, independientemente de su titularidad, además de con los principales puntos de demanda ciclista existentes en su ámbito de desarrollo.

c) Direccionalidad: en el sentido de que su trazado permita comunicar de la forma más directa posible el previsible destino principal, sin menoscabo de los criterios de seguridad, orografía, comodidad y respeto del entorno.

d) Comodidad: a partir de un diseño que cumpla con unos criterios geométricos acorde con el régimen circulatorio establecido, así como con unas condiciones mínimas de pendiente, firme, señalización y equipamiento.

e) Integración: buscando las soluciones de trazado y cons­tructivas más respetuosas posibles desde el punto de vista ambiental, y procurando eludir las zonas más ruidosas y contaminadas, con la menor afección posible al territorio.

f) Accesibilidad: procurando un fácil acceso desde los principales núcleos de población por los que transcurran, teniendo igualmente presente en su desarrollo el facilitar su conectividad con otros sistemas públicos de transporte (intermodalidad), así como lo dispuesto en las normas técnicas sobre condiciones de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados y vías de comunicación.

Artículo 8.- Señalización

1.- La señalización que regirá en las vías ciclistas forales será la contemplada en la Ley de Tráfico y Seguridad Vial y su desarrollo reglamentario y demás normativa de pertinente aplicación.

2.- En cualquier caso, las vías ciclistas forales estarán suficientemente señalizadas, de forma que su presencia y régimen de circulación resulte evidente para quien transite por ellas, además de estar normativizada, de modo que sea única y reglamentada para el conjunto de la Red Foral de Vías Ciclistas.

Artículo 9.- Firme y pavimentación

El firme y pavimentado de las vías ciclistas forales se realizará atendiendo a las especificidades propias de la bicicleta, a la diversidad de tipos de personas usuarias y demás usos permitidos en ellas, con especial atención a:

- Garantizar la regularidad de la superficie del trazado.

- Procurar un óptimo grado de resistencia al deslizamiento.

- Procurar soluciones de drenajes eficaces, que prevengan en lo posible la formación de charcos y estancamientos.

- Evitar obstáculos susceptibles de causa de percances, como las rejillas y tapas de registro, o en su caso su adecuación de la manera más segura posible al uso ciclista.

- Procurar la distinción visual con el resto de viales, bandas y usos.

- Procurar soluciones integradas de firme y pavimentación de acuerdo con el entorno por el que transcurra la vía, respetando los valores ambientales, de sostenibilidad y paisajísticos

Artículo 10.- Alumbrado

Como mínimo se dotará del alumbrado necesario a aquellos tramos de la vía ciclista, como túneles o cruces soterrados, que por razones de seguridad y uso lo precisen.

En este sentido además, dichas instalaciones se deberán definir a los efectos de garantizar la creación de espacios seguros, donde no exista una discriminación hacia la persona usuaria más vulnerable, teniendo especial cuidado en la vertiente de género.

Artículo 11.- Intersecciones

1.- Se prestará especial atención a la seguridad en las intersecciones con los diferentes tipos de tráfico y, en especial, con las vías de tráfico motorizado. El diseño y construcción de las intersecciones procurará, en todo caso y con la suficiente antelación, que tanto ciclistas como peatones y automovilistas dispongan del tiempo y del espacio de reacción adecuados para su seguridad. Para ello, se establecerán las prioridades de cada modo con la suficiente claridad con arreglo a lo dispuesto en la normativa vigente para la regulación del tráfico vial, evitando maniobras confusas o peligrosas derivadas de los tiempos y comportamientos propios de cada modo, garantizando la prioridad del tráfico predominante y, en su defecto, de la persona usuaria más débil.

2.- Al objeto de garantizar la continuidad, direccionalidad y comodidad en cada itinerario, se optará por reducir el número de paradas y tiempos de espera ciclista.

Artículo 12.- Servicios de aparcamiento de bicicletas

1.- Será considerado como aparcamiento de bicicletas toda estructura específicamente destinada al estacionamiento de bicicletas.

2.- Cuando el uso de cada vía ciclista así lo requiera y las necesidades derivadas así lo reflejen, se procurará dotar de aparcamientos los puntos de mayor demanda ciclista de la vía, tanto en origen como en destino, prestando especial atención a los centros de intermodalidad.

3.- A la hora de definir los aparcamientos ciclistas se tendrán en cuenta las siguientes características:

- Accesibilidad: situándolos en puntos estratégicos cercanos a los destinos previsibles de máxima generación de usos ciclistas, otorgando especial relevancia a los emplazamientos que favorezcan la intermodalidad con otros medios de transporte tales como autobús o tren.

- Seguridad: ubicándolos en aquellos lugares que por sus características y localización aporten mayor grado de seguridad ante actos de vandalismo y robo, y procurando, a su vez, que el dispositivo de amarre sea el adecuado para garantizar la correcta fijación del vehículo ciclo.

- Comodidad: dotándolas de unas dimensiones y ma­niobrabilidad que faciliten las operaciones de amarre y desamarre del vehículo ciclo, sin entorpecer o dificultar los desplazamientos de otros modos y tengan en cuenta, igualmente, su orientación, grado de exposición y demás variables que puedan minimizar las afecciones meteorológicas. Del mismo modo, habrán de garantizar la estabilidad de la bicicleta ante el viento y ante las posibles afecciones durante las maniobras del resto de ciclos.

- Polivalencia: deberán ser capaces de albergar el mayor rango posible de tipos de bicicletas y tamaños, así como servir para todo tipo de candados y cadenas.

- Estética: adecuándolos al entorno en el que se inserten.

- Suficiencia y eficiencia: se procurará un número de amarres acorde a la demanda previsible en cada caso, y de acuerdo a las características del punto o destino donde se ubiquen, de la misma manera que se tendrán en cuenta los criterios de su coste de ins­talación, durabilidad y necesidades de mantenimiento en busca de la máxima eficiencia.

4.- Cuando la vía ciclista discurra adosada a la calzada de la carretera, la estructura para el aparcamiento de bicicletas no podrá colocarse, en ningún caso, dentro de la zona de dominio público de la carretera.

Artículo 13.- Circulación

1.- En la Red de Vías Ciclistas Forales serán de vinculación directa aquellas normas aplicables contenidas en la normativa de circulación en vigor en cada momento.

2.- Con independencia de lo establecido en el párrafo anterior, la Diputación Foral establecerá el régimen particular de circulación en las vías ciclistas de su titularidad, donde la velocidad máxima establecida para las personas ciclistas se adecuará a la tipología y usos permitidos en cada una de ellas.

CAPÍTULO III

PLANIFICACIÓN, EJECUCIÓN Y EXPLOTACIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Artículo 14.- Competencia general

La planificación, financiación, proyección, construcción, conservación, mejora, explotación y promoción de las vías ciclistas forales corresponde a la Diputación Foral de Bizkaia.

SECCIÓN PRIMERA

PLANIFICACIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Artículo 15.- Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia

1.- El Plan Territorial Sectorial (PTS) de Vías Ciclistas de Bizkaia es el instrumento de planificación sectorial, aprobado por las Juntas Generales del Territorio Histórico de Bizkaia, que establece las disposiciones, objetivos, prioridades y mejoras que deban introducirse, en coordinación con el resto de administraciones, en la totalidad de la Red Funcional de Vías Ciclistas de Bizkaia, a la vez que recoge las previsiones, planes y proyectos de los instrumentos de planeamiento en vigor en el Territorio Histórico y en los territorios limítrofes en lo que se refiere a actuaciones con mutuas incidencias.

2.- El Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia, en relación a la presente Norma, tendrá por objeto:

a) Establecer los principales objetivos de la Red Foral de Vías Ciclistas.

b) Establecer las características generales de las referidas vías ciclistas.

c) Establecer el programa de actuaciones a desarrollar en el periodo de vigencia del citado Plan Territorial Sectorial.

3.- La naturaleza jurídica del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas responderá, a los efectos de ordenación del territorio, a lo establecido en la Ley 4/1990, de 31 de mayo, de Ordenación del Territorio del País Vasco.

Artículo 16.- Tramitación y aprobación

1.- La formulación del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia se realizará a instancia de la persona titular del Departamento Foral con competencias en esta materia.

2.- La aprobación del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia deberá efectuarse de acuerdo con el siguiente procedimiento:

a) La aprobación del anteproyecto de planificación por la Diputación Foral de Bizkaia previa realización e inclusión en el expediente del análisis y diagnóstico de los objetivos previstos, la generación, evaluación y selección de alternativas, el estudio de las implicaciones medioambientales y urbanísticas de las mismas, y el establecimiento de características técnicas, así como una representación gráfica a E 1:20.000.

b) Información pública por un periodo de un mes y audiencia a las Corporaciones Locales afectadas y a las entidades y colectivos ciclistas e informe preceptivo de la Comisión de Ordenación de Territorio del País Vasco.

c) Aprobación del proyecto del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas por parte de la Diputación Foral de Bizkaia.

d) Aprobación definitiva por parte de las Juntas Generales del Territorio Histórico de Bizkaia, que se publicará en los Boletines Oficiales de Bizkaia y del País Vasco.

3.- Planeamiento de desarrollo. Se faculta a la Diputación Foral de Bizkaia la posibilidad de poder elaborar, tramitar y aprobar, llegado el caso, Planes Especiales de Vías Ciclistas para el desarrollo de infraestructuras ciclistas de los ejes estructurantes del Territorio Histórico que conforman la red objeto planificada en el PTS de Vías Ciclistas. Dichos Planes Especiales, cuyo elaboración no presenta, por ese carácter facultativo, un requisito obligatorio para la habilitación de nuevas vías ciclistas forales, podrán realizarse de manera global o parcial, por áreas funcionales, comarcas, itinerarios de la red, municipios, o por proyectos concretos.

Se considerarían, llegado el caso, Planeamiento de Desarrollo las previsiones ciclistas recogidas en el planeamiento urbanístico municipal que se ajusten a las determinaciones incluidas en el instrumento de planificación del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia.

Artículo 17.- Vigencia

1.- El Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia tendrá idéntico plazo de vigencia que el Plan Territorial Sectorial de Carreteras de Bizkaia en vigor, sin perjuicio de su revisión o modificación.

La citada revisión se efectuará de manera coordinada a la del Plan Territorial Sectorial de Carreteras de Bizkaia.

2.- Se entiende por revisión la alteración general de determinaciones o previsiones incluidas en el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia por la adopción de nuevos criterios de ordenación de las vías ciclistas.

No obstante, podrá revisarse excepcionalmente en función de una modificación sustancial de necesidades y/o circunstancias que afecten a las determinaciones vinculantes y/o a la red objeto establecida por el propio Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas.

Artículo 18.- Procedimiento de revisión y modificación

1.- La revisión o las modificaciones que supongan una alteración sustancial del trazado de la red objeto y/o de las determinaciones vinculantes definidas en el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia deberán observar el mismo procedimiento requerido para su aprobación.

2.- Las modificaciones ordinarias harán referencia a aspectos puntuales que no incidan sobre los criterios que condujeron a su aprobación, y su aprobación corresponderá a la Diputación Foral de Bizkaia. En este apartado se encuadran las disposiciones de planificación vinculantes de carácter concreto y los ajustes de trazado por razón de una mayor precisión de los proyectos técnicos o impuestos por la realidad misma del suelo afectado.

3.- El Plan Territorial Sectorial se ajustará, en cualquier caso, a los recursos económicos disponibles.

Artículo 19.- Carácter vinculante y coordinación del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia

1.- La Administración Pública, al igual que los particulares, quedará obligada al cumplimiento de las disposiciones y previsiones contenidas en el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia.

2.- La Diputación Foral de Bizkaia:

a) Adaptará todas las actuaciones relativas a las vías ciclistas a aquellos objetivos que el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia haya determinado.

b) Deberá llevar a cabo las actuaciones de su competencia previstas en el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia, además de otras posibles iniciativas que no estén contenidas en el mismo y que sin suponer construcción de nuevas vías, estime conveniente para el buen desarrollo de las vías ciclistas forales y, en general, para la promoción del uso de la bicicleta como medio de transporte.

c) En ningún caso podrán construirse nuevas vías ciclistas forales sin que dichas actuaciones se encuentren previstas en el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia, salvo lo dispuesto en la Disposición Transitoria Primera de la presente Norma Foral.

3.- La planificación urbanística municipal así como otros instrumentos de planificación de inferior rango que pueden ser elaborados estarán directamente vinculados a las determinaciones contenidas en el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia en los términos previstos en esta Norma Foral y en el resto de la normativa aplicable.

4.- El Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia, así como los distintos instrumentos de otras entidades públicas que establezcan previsiones en materia de vías ciclistas en el Territorio Histórico de Bizkaia, deberán coordinarse entre sí en cuanto se refiera a sus mutuas incidencias, para garantizar la unidad y la continuidad del sistema de comunicaciones y armonizar los intereses públicos afectados, utilizando al efecto los procedimientos legalmente establecidos.

5.- Cuando en la revisión de un planeamiento urbanístico municipal se proceda a la reclasificación de superficies previamente no urbanizables, constituyéndose un núcleo relevante de viviendas u otro tipo de dotación de gran uso social en el área de incidencia de una vía ciclista foral, el Ayuntamiento deberá contemplar y habilitar un acceso ciclista a la vía, garantizando unas condiciones adecuadas de seguridad y comodidad para la persona usuaria.

SECCIÓN SEGUNDA

PROYECCIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Artículo 20.- Grupos de obras y proyectos

1.- Las obras se clasifican en los siguientes grupos:

a) Nuevas vías ciclistas:

Se trata de obras referentes a la creación de nuevas vías ciclistas, así como aquellas que conlleven cambios o reformas sustanciales de un trazado existente, resultando una nueva vía ciclista distinta a la precedente.

b) Acondicionamiento y ensanche.

Se consideran tres tipos de actuaciones en este grupo:

- el aumento de la sección transversal de la vía ciclista,

- las mejoras del trazado en planta sin abandonar de manera completa la plataforma preexistente,

- la rectificación de su perfil longitudinal cumpliendo los dos supuestos anteriores.

Dichas actuaciones no supondrán una alteración sustancial de la vía ciclista, por lo que no serán considerados, a efectos de esta Norma Foral, como nueva vía ciclista.

Será una alteración sustancial aquella que suponga el abandono total de la plataforma preexistente en una longitud superior a los 250 m y la longitud total de todos los tramos rectificados sea superior al 15% de la longitud resultante de la actuación.

c) Obras de reposición y conservación. Dirigidas a reponer y/o reemplazar elementos de las vías ciclistas, así como aquellas dirigidas a su mantenimiento y conservación.

2.- Los grupos de obra de los apartados 1a y 1b habrán de contar, para su desarrollo, con un proyecto de trazado y/o construcción. En las obras del grupo 1c, y en función de su contenido y naturaleza, se estará a lo dispuesto en la normativa en vigor.

Artículo 21.- Proyectos de trazado y/o proyectos de construcción

1.- Los proyectos de trazado y/o proyectos de construcción de vías ciclistas forales deberán contener, conforme a lo dispuesto en las normas de carácter técnico que resulten de aplicación y de acuerdo al carácter de las obras que se trate, los estudios geológicos, geotécnicos, hidrológicos, estructurales, de tráfico y seguridad que en su caso resulten precisos.

Asimismo, además de las características técnicas de trazado y de construcción, deberán contener los trabajos de identificación, señalización y las infraestructuras dotacionales de servicio precisas, como zonas de descanso y aparcamientos.

2.- En todo caso, y según el tipo de proyecto que se trate, se definirán los trabajos de recuperación y reposición del entorno en el que vayan a ser ejecutadas las obras, con especial atención a lo dispuesto en la normativa ambiental.

3.- A efectos expropiatorios, los proyectos de trazado y/o proyectos de construcción deberán contener una relación detallada de los bienes y derechos que puedan resultar afectados y se considere necesaria su ocupación.

Artículo 22.- Tramitación y aprobación

1.- Los proyectos de trazado y/o proyectos de construcción de nuevas vías ciclistas forales deberán someterse, antes de su aprobación definitiva, a información pública por plazo de 30 días hábiles mediante anuncio publicado al efecto en el Boletín Oficial de Bizkaia, iniciándose el cómputo del plazo el primer día hábil siguiente a su publicación en el referido Boletín. Las observaciones en este trámite deberán versar sobre las circunstancias que justifiquen la declaración de interés general de la vía ciclista y sobre la concepción global del trazado.

2.- Este mismo trámite servirá también, en su caso, para la información pública del estudio ambiental, en cumplimiento y a los efectos, de la legislación aplicable.

3.- Cuando la construcción de la vía ciclista foral esté incluida en el proyecto de construcción y/o reforma de una carretera foral, por transcurrir su trazado indisolublemente referenciado al de la misma, y esta se halle sometida a evaluación de impacto ambiental, la vía ciclista habrá de considerarse parte del proyecto global de la carretera a todos los efectos.

4.- Del Proyecto sometido a información pública se dará audiencia a los demás Departamentos, Organismos Públicos y Ayuntamientos que pudieran resultar afectados en sus respectivas competencias para que informen sobre su conformidad o disconformidad con el mismo y formulen las alegaciones o sugerencias que estimen oportunas.

5.- El plazo para emitir informe por parte de los Ayuntamientos afectados es el de 2 meses. Transcurrido el mismo sin haberse emitido informe por parte del Ayuntamiento o Ayuntamientos afectados, se entenderá que se está conforme con la propuesta formulada.

6.- La resolución de los trámites de información pública y audiencia, así como la aprobación definitiva de los proyectos de vías ciclistas forales, corresponden al órgano foral competente de la Diputación Foral de Bizkaia.

En el supuesto de que durante el plazo para emitir informe el o los Ayuntamiento/s afectado/s hayan mostrado su disconformidad con el Proyecto, la resolución de las alegaciones deberá realizarse de manera motivada.

7.- La resolución de los trámites de información pública y de audiencia, así como la aprobación definitiva de los proyectos de trazado y/o proyectos de construcción serán notificados a los que hayan presentado alegaciones en el procedimiento de aprobación del proyecto de vía ciclista foral, así como al o a los Ayuntamiento/s afectado/s.

8.- La tramitación y aprobación de los Planes de Desarrollo, caso de realizarse con arreglo a la facultad recogida en el art. 16.3, se ajustarán a lo dispuesto en la legislación sobre el régimen de suelo vigente para los Planes Especiales Sectoriales.

9.- Los grupos de obras definidos en los apartados 1b) y 1.c) del artículo 20, así como los proyectos de construcción y/o trazado de nuevas vías ciclistas contenidas en el Planeamiento de Desarrollo al que se refiere el apartado anterior, se aprobarán directamente.

Artículo 23.- Evaluación de impacto ambiental

Los proyectos de vías ciclistas forales serán sometidos a evaluación ambiental, en los supuestos y de acuerdo a la legislación vigente sobre la materia.

SECCIÓN TERCERA

FINANCIACIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Artículo 24.- Sistemas de financiación

1.- Con carácter general, la financiación de las actuaciones en la Red de Vías Ciclistas Forales se efectuará mediante consignaciones que se incluyan en los Presupuestos Generales del Territorio Histórico, los recursos provenientes de otras Administraciones Públicas, de Organismos nacionales e internacionales y, en los términos previstos en esta Norma Foral, de los particulares.

2.- Cabrá igualmente la financiación a través de las cantidades derivadas del canon de explotación por concesión de la utilización del dominio público de las vías ciclistas forales y sus áreas funcionales.

SECCIÓN CUARTA

EJECUCIÓN DE OBRAS DE CONSTRUCCIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Artículo 25.- Declaración de utilidad pública

Conllevará la declaración de utilidad pública de las obras a los fines de expropiación forzosa la aprobación del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia y los proyectos de trazado y/o construcción de vías ciclistas forales.

Artículo 26.- Expropiación Forzosa

1.- La adquisición de bienes y derechos y la imposición de servidumbres necesarias para la construcción de vías ciclistas forales se efectuará con arreglo a lo establecido en la legislación sobre expropiación forzosa y el resto de la normativa vigente aplicable.

2.- En los supuestos a los que se refiere el apartado anterior, la Administración expropiante se subrogará en la posición jurídica del propietario expropiado a efectos de su derecho al aprovechamiento urbanístico correspondiente a los terrenos según la ordenación en vigor.

3.- Asimismo se admite la fórmula del convenio con los particulares para la adquisición de suelo afectado por las vías ciclistas, en las modalidades de cesión gratuita, permuta, compraventa y reserva de aprovechamiento.

Artículo 27.- Autonomía de gestión

Las obras de construcción de las vías ciclistas forales, por constituir obras públicas de interés general, así como las actuaciones que afecten a sus elementos funcionales, no están sometidas a actos de control preventivo municipal a que se refiere el artículo 84.1. b) de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases de Régimen Local, ni a ningún tipo de autorización o licencia previa, de acuerdo con la legislación sobre Ordenación del Territorio del País Vasco.

Artículo 28.- Dirección y control

La dirección, control, vigilancia y, en su caso, inspección de los trabajos de las obras de construcción de las vías ciclistas forales y su señalización, podrán ser adjudicadas a terceros, siendo supervisadas en todo caso por los Servicios forales del Departamento competente.

En este caso, los citados Servicios forales vigilarán el cumplimiento de las disposiciones vigentes y de las cláusulas administrativas y prescripciones técnicas del contrato, siendo dichos terceros los responsables de los errores y omisiones cometidos.

Artículo 29.- Entrega y asignación de nueva titularidad

1.- Todo tramo de vía ciclista perteneciente a la Red de Vías Ciclistas Forales que discurra por suelo calificado como urbano por el correspondiente instrumento de planeamiento urbanístico, podrá conllevar la transferencia de su titularidad a los Ayuntamientos afectados, junto a sus correspondientes obligaciones derivadas, y, consecuentemente, se producirá la baja del mismo del Catálogo de Vías Ciclistas Forales. Cambio de titularidad que tomará causa a través de la celebración del acto de cesión y recepción correspondiente.

2.- La entrega de una carretera foral conforme a lo regulado por el artículo 59 de la Norma Foral 2/2011 de 24 de marzo de Carreteras de Bizkaia, y que cuente con una vía ciclista adosada a ella, conllevará, a su vez, la entrega de la referida infraestructura ciclista con las correspondientes obligaciones derivadas de dicho acto.

3.- Igualmente, las vías ciclistas o tramos de ellas, así como sus bienes afectos, podrán ser transferidos a los municipios por donde discurren, para conformar parte de sus redes locales, a través de convenios bilaterales, tal y como se establece en el artículo 5 de la presente Norma.

SECCIÓN QUINTA

EXPLOTACIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Artículo 30.- Objeto y formas de explotación

1.- La explotación como uso y defensa de las vías ciclistas forales comprenderá las operaciones de conservación y mantenimiento de las mismas y de las áreas asociadas a su funcionamiento, las actuaciones encaminadas a la defensa de la vía y a su mejor uso, incluyendo las referentes a señalización, ordenación de accesos y uso de las zonas de dominio público, de servidumbre y afección.

2.- Las vías ciclistas forales pueden ser explotadas por cualquiera de los sistemas de gestión directa o indirecta de los servicios públicos que establece la normativa vigente.

3.- En aras de lograr una mejor conservación y funcionamiento de las vías ciclistas forales, se podrá encomendar la gestión de su explotación o de parte de ellas, previo acuerdo, a otras administraciones o entidades públicas propietarias y/o gestoras, asimismo, de vías ciclistas pudiendo, incluso, constituirse en organismos autónomos o sociedades públicas o bien delegar en alguna de las existentes, a los efectos de la explotación conjunta de las referidas vías ciclistas.

4.- En cualquiera de los supuestos de gestión indirecta, la explotación de las vías ciclistas forales será supervisada por el órgano competente de la Diputación Foral de Bizkaia.

CAPÍTULO IV

USOS Y PROTECCIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

SECCIÓN PRIMERA

PROTECCIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES Y LIMITACIONES DE LA PROPIEDAD

Artículo 31.- Concepto

Se entiende por protección de vías ciclistas forales, el control de los actos de edificación y uso de las vías y de las superficies de protección de las mismas, al objeto de preservarlas en la más óptima forma de utilización y de conservación permanente.

La Diputación Foral de Bizkaia, velará por su óptimo estado de utilización y de conservación permanente.

Artículo 32.- Zonas de protección

A los efectos de esta Norma se establecen en las vías ciclistas forales las siguientes zonas de protección:

- La zona de dominio público

- La zona de servidumbre

- La zona de afección

Se superponen además a las mismas, las siguientes líneas:

- Límite de edificación.

- De servicios generales

Artículo 33.- Zona de dominio público

1.- Son de dominio público, los terrenos ocupados por las vías ciclistas forales y sus elementos funcionales y una franja de terreno colindante de un metro de anchura, a cada lado de la vía, medidas en horizontal y perpendicularmente al eje de la misma, desde la arista exterior de la explanación.

2.- A todos los efectos, se considera arista exterior de la explanación la definida por la intersección de los taludes del terraplén o de desmonte o, en su caso, de los muros de sostenimiento o contención de la vía ciclista con el terreno natural.

Para la determinación y concreción de la arista exterior de la explanación con arreglo a los diferentes supuestos generales (existencia o no de cunetas a pie de terraplén o coronación de desmonte, así como para el caso de terreno plano) o especiales (túneles o falsos túneles, puentes, viaductos y estructuras u obras similares) se estará a lo dispuesto en los criterios establecidos en el Reglamento de Desarrollo de la Norma Foral de Carreteras de Bizkaia.

En las soluciones de vías ciclistas adosadas a la carretera (carril-bici protegido o acera-bici, tal y como se detalla en los dos croquis correspondiente del Anexo 2 de esta Norma) la franja longitudinal de la vía ciclista arranca a partir de la arista exterior de la explanación de la carretera. Esta arista coincidirá con el borde exterior del arcén caso de existir, si bien, cuando la carretera no disponga de este elemento contiguo de servicio, la arista exterior de la explanación de la carretera coincidirá con la arista exterior de su calzada.

3.- Se considera elemento funcional de una vía ciclista toda zona permanentemente afecta a la conservación o explotación de la misma tales como las destinadas a servicios de descanso, estacionamiento y otros fines auxiliares o complementarios.

4.- En aquellos supuestos en que la vía ciclista foral esté habilitada en franjas de terreno colindantes o cercanas a una carretera foral y, por consiguiente, dentro de su franja de dominio público, prevalecerá a efectos de fijar la nueva zona de dominio público la superior resultante de aplicar ambas mediciones.

5.- Con carácter general, queda expresamente prohibido cualquier tipo de obra, uso o instalación dentro de la zona de dominio público de la vía ciclista.

Excepcionalmente, se podrá autorizar a precario, en puntos muy concretos y singulares de la zona de dominio público, obras que tengan por objeto la implantación o reposición de infraestructuras de redes de servicio público de interés general, siempre y cuando se justifique debidamente que por motivos físicos o técnicos dicho servicio no puede discurrir sino por la zona de dominio público y siempre que quede garantizada la seguridad vial así como el mantenimiento de la propia vía ciclista.

6. En ningún caso se autorizará la colocación de arquetas de registro u otras instalaciones análogas dentro de la calzada ciclista. Estas instalaciones sí podrán situarse bajo o tras la zona de tránsito exclusivo peatonal, cuando este discurra diferenciado del tránsito ciclista.

7. La Diputación Foral de Bizkaia podrá exigir por razones de conservación de la vía ciclista y de seguridad vial que la conducción subterránea se realice mediante perforación horizontal y sin afectar a la calzada ciclista.

Artículo 34.- Zona de servidumbre

1.- La zona de servidumbre de las vías ciclistas forales consistirá en dos franjas de terreno a ambos lados de las mismas, delimitadas internamente por la zona de dominio público definida en el artículo anterior y externamente por dos líneas paralelas a las aristas exteriores de la explanación a una distancia de cuatro metros, medidas desde las citadas aristas.

2.- En aquellos supuestos en que la vía ciclista foral esté habilitada en franjas de terreno colindantes o cercanas a una carretera foral y, por tanto, dentro de la franja de servidumbre de esta, prevalecerá a efectos de fijar la nueva zona de servidumbre la superior resultante de aplicar ambas mediciones.

3.- En la zona de servidumbre no podrán realizarse obras ni se permitirán más usos que aquellos que sean compatibles con la seguridad vial, previa autorización, en cualquier caso, del órgano foral competente de la Diputación Foral de Bizkaia, sin perjuicio de otras competencias concurrentes.

4.- No obstante lo anterior, se podrá autorizar la utilización de la zona de servidumbre por razones de interés general o cuando lo requiera el mejor servicio de la vía ciclista.

Con carácter general, se permitirá el uso agropecuario en la zona de servidumbre, siempre y cuando no interfiera en la funcionalidad de la vía ciclista foral.

Artículo 35.- Zona de afección

1.- La zona de afección de una vía ciclista foral consistirá en dos franjas de terreno a ambos lados de la misma, delimitadas interiormente por la zona de servidumbre y exteriormente por dos líneas paralelas a las aristas exteriores de la explanación a una distancia de seis metros, medidas desde las citadas aristas.

2.- Para llevar a cabo en la zona de afección cualquier tipo de obras será precisa la autorización del órgano foral competente de la Diputación Foral de Bizkaia, sin perjuicio de otras competencias concurrentes. La no autorización estará fundamentada en posibles interferencias y dificultades que las actuaciones propuestas puedan causar en el normal desarrollo de la movilidad autorizada en la vía ciclista afectada y, por tanto, en la funcionalidad de la propia infraestructura.

Artículo 36.- Régimen demanial

Las vías ciclistas forales se consideran bienes de dominio y uso público, no pudiendo ser enajenables, embargables ni pre ibles. En ningún caso, su titularidad o las actuaciones públicas referidas a su construcción, conservación o explotación serán objeto de tributo alguno.

Artículo 37.- Línea de Edificación

1.- La línea de edificación es exterior a la zona de servidumbre y se sitúa a ambos lados de la vía ciclista, a cinco metros medidos desde la arista exterior de la calzada ciclista (y peatonal si existiera).

Se entiende que la arista exterior de la calzada es el borde derecho de la plataforma, tanto ciclista como peatonal (caso de existir), en el sentido de la marcha.

2.- En aquellos supuestos en que la vía ciclista foral esté habilitada en franjas de terreno colindantes o cercanas a una carretera foral, prevalecerá a efectos de fijar la línea de edificación la superior resultante de aplicar ambas mediciones.

3.- Desde esta línea hasta la vía ciclista queda prohibido cualquier tipo de obra de construcción tanto sobre rasante como bajo rasante.

No obstante, en el suelo comprendido entre la zona de servidumbre (incluida esta) y la línea de edificación podrán ser autorizados a precario usos u obras justificadas de carácter provisional o instalaciones ligeras fácilmente desmontables.

En las edificaciones e instalaciones ya existentes por delante de la línea de edificación, únicamente podrán realizarse, de conformidad con lo dispuesto en la normativa institucional sobre actuaciones protegidas de rehabilitación del patrimonio urbanizado y edificado, obras de reparación por razones de higiene, conservación, ornato y/o consolidación.

En ningún caso serán autorizadas obras de consolidación cuando se tenga prevista la expropiación o demolición del terreno que alberga la construcción o instalación sujeto, con el fin de habilitar una vía ciclista foral enmarcada en el PTS de Vías Ciclistas dentro del plazo de 4 años a contar desde la fecha de solicitud.

4.- Con carácter general, en las vías ciclistas forales que discurran total o parcialmente por zonas urbanas, el órgano competente de la Diputación Foral de Bizkaia, podrá establecer la línea límite de edificación a una distancia inferior a la fijada en el apartado anterior, siempre que lo permita el planeamiento urbanístico correspondiente que sea informado y en su caso autorizado, por la Diputación Foral de Bizkaia.

5.- Asimismo, el órgano competente de la Diputación Foral de Bizkaia, previo informe de las entidades locales afectadas, podrá, fijar una línea límite de edificación inferior a la establecida con carácter general, aplicable a determinadas vías ciclista en zonas o comarcas perfectamente delimitadas por razones geográficas o socioeconómicas.

6.- El órgano competente de la Diputación Foral de Bizkaia, podrá autorizar excepcionalmente en supuestos singulares construcciones a menor distancia de la señalada en el apartado 1 de este artículo, cuando exista un continuo edificatorio.

Se entiende por continuo edificatorio el tramo urbanísticamente homogeneizado por la existencia de un conjunto de edificaciones cerradas que mantienen la alineación establecida en el planeamiento urbanístico.

7.- En las zonas de protección de las vías ciclistas forales, siempre que en los Planes Generales de Ordenación Urbana o en las Normas Subsidiarias de Planeamiento se configuren Núcleos Rurales o denominación equivalente en suelo no urbanizable, para la determinación de la línea de edificación se estará a lo dispuesto expresamente en dichos instrumentos de planeamiento.

8.- Las intervenciones que se realicen contraviniendo lo dispuesto en el presente artículo facultarán al órgano competente de la Diputación Foral de Bizkaia para ordenar su demolición a costa del interesado siempre que no sean susceptibles de ser legalizadas.

Artículo 38.- Expropiación en zona de servidumbre

1.- En la zona de servidumbre y en la comprendida hasta la línea límite de edificación, el órgano competente de la Diputación Foral de Bizkaia podrá proceder a la expropiación de los bienes existentes, entendiéndose implícita la declaración de utilidad pública, siempre que disponga previamente de un proyecto aprobado de trazado o de construcción para reparación, ampliación o conservación de la vía ciclista que lo hiciera indispensable o conveniente.

2.- La ocupación temporal de la zona de servidumbre para la ejecución de obras o tareas de mantenimiento y conservación de la vía ciclista dará derecho a indemnización en los términos regulados en la legislación sobre expropiación forzosa.

El abono de esta indemnización correrá a cargo de la Diputación Foral de Bizkaia quien podrá repercutir la misma en el responsable o beneficiario de los hechos que motiven la ocupación temporal.

Artículo 39.- Línea de Servicios Generales

1.- A ambos lados también de la vía ciclista, y en una franja de terreno de un metro de anchura situado con inmediación a la línea de servidumbre, por la parte interior de la misma hacia la vía ciclista, se establece la denominada línea de servicios generales destinada a servir de alojamiento a los servicios públicos y/o privados no directamente relacionados con el servicio de la vía ciclista.

2.- Se podrán, no obstante, autorizar los cruzamientos aéreos del dominio público de una vía ciclista foral garantizando siempre que cumplan las condiciones técnicas y de seguridad al efecto establecidas, y no afecten, ni su gálibo ni sus instalaciones de explotación, al correcto funcionamiento de la vía ciclista y sus elementos funcionales, quedando siempre aquellos fuera de las zonas de dominio público.

3.- Los postes de sustentación de las líneas eléctricas, telefónicas, telegráficas u otras instalaciones aéreas se situarán siempre fuera de la zona de dominio público y lo más alejado de ella, a una distancia mínima de vez y media su altura medida desde la arista exterior de la calzada ciclista (y peatonal si existiera).

4. Las riostras y anclajes no podrán tampoco colocarse en zona de dominio público.

5. En el caso de reposiciones o afectaciones de servicios existentes, deberá estudiarse cada caso de manera individualizada.

Artículo 40.- Limitación, determinación y reordenación de accesos

1.- No se permitirá ningún acceso motorizado en aquellos tramos de vías ciclistas donde no esté expresamente, y de forma excepcional, autorizada la circulación motorizada, con arreglo a los usos dispuestos en la presente Norma.

2.- La Diputación Foral podrá limitar los accesos a las vías ciclistas forales y establecer, igualmente, en aquellos supuestos en que los mismos no queden debidamente garantizados, y sin perjuicio de las competencias municipales en la materia, los lugares en los que tales accesos puedan y deban construirse atendiendo a las características generales establecidas en el artículo 7 de la presente Norma.

3.- Excepcionalmente, podrán autorizarse accesos provisionales de obra desde las vías ciclistas forales cuando se justifique debidamente que por motivos físicos o técnicos no existe otra alternativa posible y más adecuada, así como que se garantice la seguridad vial y funcionalidad de la vía ciclista durante el tiempo autorizado y tras su conclusión.

Artículo 41.- Cerramiento de fincas y segregación de las vías ciclistas forales

1.- Los cierres de fincas, independientemente de su naturaleza, salvaguardarán la zona de dominio público.

La tipología de cierres cumplirá, como principio general, que la distancia del cierre a la arista exterior de la explanación no podrá ser inferior a vez y media de la altura de aquel y en ningún caso esta será superior a cuatro (4) metros.

Excepcionalmente, se permitirá la instalación de un cierre "blando y ligero", a precario, en la arista de la explanación de la vía ciclista, cuando la zona de dominio público no se encuentre expropiada. Se entiende por cierre "blando y ligero" al conformado por un tipo de malla de simple torsión o similar sobre postes de madera, acero galvanizado o similar. Su altura no superará los dos metros y las secciones horizontales de los postes no excederán del equivalente a un cuadrado de 10 cm de lado.

No se permitirá, en ningún caso, la utilización de alambre de espino en este tipo de vallado ni su electrificación.

No obstante a lo anterior, el cerramiento se autorizará en tanto en cuanto quede garantizada la visibilidad, la seguridad vial y no se impida la conservación y mantenimiento de las vías ciclistas y de las áreas asociadas a su funcionamiento.

2.- En el supuesto de las vías ciclistas forales adosadas a las carreteras, los elementos de separación/segregación que sean colocados, no deberán suponer riesgo alguno para la seguridad de las personas usuarias.

Artículo 42.- Implantación de zonas verdes y arbolado

En la zona de servidumbre y afección se podrá autorizar la implantación de espacios verdes siempre y cuando no perjudiquen a la visibilidad y seguridad vial de la vía ciclista y de la carretera colindante si la hubiere, y sin perjuicio de lo establecido en el resto de normativa concurrente y, en particular, la Norma Foral de Carreteras.

SECCIÓN SEGUNDA

USO DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Artículo 43.- Uso común general

1.- Pese a su denominación como vía ciclista, su uso no estará siempre restringido únicamente a los vehículos "ciclo", sino que estará abierto a aquellos otros usos autorizados compatibles con ellos. De esta forma, y cuando así se disponga y quede garantizada y señalizada la adecuada coexistencia de los desplazamientos ciclistas y peatonales, será posible el uso a pie de las vías ciclistas forales.

2.- Queda expresamente prohibido el uso de vehículos a motor (a excepción de las bicicletas con pedaleo asistido) en la totalidad de las vías ciclistas forales objeto de esta Norma, salvo para las labores precisas de policía, vigilancia, conservación y mantenimiento, salvamento, protección civil y asistencia sanitaria en servicio de urgencia, así como en aquellos supuestos concretos de su necesaria utilización a los solos efectos de acceso a sus fundos o propiedad, siempre que no exista otra alternativa viable y cuente con la señalización y régimen de autorización correspondiente.

3.- De forma subsidiaria, y al tratarse de vías ciclistas segregadas del tráfico motorizado, podrán circular por la sección dispuesta al tránsito de ciclos aparatos impulsados eléctricamente o autopropulsados al servicio del desplazamiento de personas con movilidad reducida, monopatines eléctricos y patines. Todos ellos deberán acomodar su marcha a la de las personas ciclistas y permitir sus maniobras de adelantamiento, así como facilitar el tránsito peatonal en los tramos compartidos, evitando causar molestias o crear situaciones de peligro y favorecer el entendimiento cordial de todos esos usos por dichas vías ciclistas. En las vías ciclistas forales no estará permitido, salvo que se señalice o autorice lo contrario, el uso de patinetes, monopatines u otros ingenios mecánicos similares (por ejemplo, goitiberas, carrilanas o carretones).

En ningún caso, las vías ciclistas podrán considerarse como sustitutivas de los itinerarios peatonales accesibles.

4.- En tanto constituyen bienes de dominio público, la utilización de las vías ciclistas forales será gratuita para las personas usuarias y se ejercerá libremente, con arreglo a la naturaleza de las mismas, a los actos de afectación y apertura al uso público y a las disposiciones en vigor.

5.- El resto de las utilizaciones especiales de las vías ciclistas forales se sujetarán a las disposiciones específicas que les resulten de aplicación, correspondiendo al órgano foral competente establecer el condicionado a que deberá ajustarse. Se entiende como utilización especial aquella que difiere sustancialmente del tráfico ordinario de la vía ciclista (transportes ajenos a los propios de la vía conforme a lo recogido en la Norma, pruebas deportivas y otros usos excepcionales).

No obstante lo anterior, toda utilización excepcional y temporal que comporte un deterioro excesivo de una vía ciclista foral conllevará la obligación de su reparación por parte del responsable. Se considerará como deterioro excesivo, igualmente, aquel que no produciría el tráfico ordinario de la vía ciclista.

Corresponderá al órgano foral competente otorgar la debida autorización, así como determinar el alcance de la reparación, previa audiencia del interesado.

Artículo 44.- Limitaciones de uso

1.- La Diputación Foral, a través de sus órganos competentes, podrá imponer limitaciones temporales o permanentes a la circulación en ciertos tramos o partes de las vías ciclistas forales, cuando las condiciones, situación, exigencias técnicas o de seguridad vial así lo requirieran.

2.- Las limitaciones podrán consistir tanto en la prohibición como en la obligación de transitar en determinadas condiciones fijadas en la correspondiente autorización administrativa.

3.- La Diputación Foral de Bizkaia podrá solicitar al interesado la presentación de un estudio de impacto del uso pretendido sobre la vía ciclista en el que deberá justificarse que el mismo no produce daños a la misma, que su seguridad queda debidamente garantizada y que se toman las medidas necesarias para reducir las posibles afecciones al resto de personas usuarias de la vía ciclista foral.

4. La Diputación Foral de Bizkaia podrá solicitar al interesado la constitución de una fianza para responder de eventuales daños.

Artículo 45.- Instalaciones auxiliares

La Diputación Foral podrá establecer las instalaciones de aforo, los equipos de observación y sistemas de recogida de información y opinión que estime necesarios para un mejor conocimiento y control de las características de la demanda de tráfico y usos de las vías ciclistas.

Igualmente podrá auxiliarse de equipos de vigilancia y seguridad en aras de reforzar la misma en zonas singulares y especialmente sensibles, así como de instrumental de telecomunicaciones.

SECCIÓN TERCERA

RÉGIMEN GENERAL DE AUTORIZACIONES Y LEGALIZACIONES

Artículo 46.- Actuaciones sujetas a autorización administrativa

1.- La ejecución de toda clase de actividades, trabajos y obras a realizar en las vías ciclistas forales, en sus zonas de protección, estará sujeta a autorización administrativa.

2.- Especialmente, y en las zonas de protección, estarán sometidas a autorización administrativa, entre otras, las siguientes actuaciones:

- El tránsito de vehículos a motor para los supuestos excepcionales señalados en el artículo 43.

- La colocación de señales, carteles, letreros y rótulos.

- La apertura o reforma de accesos conforme a lo dispuesto sobre el particular en el artículo 40.

- La instalación de conducciones subterráneas.

- Los tendidos e instalaciones aéreos.

- Todas aquellas actividades, trabajos u obras, aunque su carácter sea temporal o provisional.

- Las excavaciones y movimiento de tierras.

- Las escombreras y vertederos.

- La plantación y tala de arbustos y árboles con arreglo a lo establecido en el artículo 42.

- La colocación o construcción de cierres, independien­temente de su naturaleza.

- Las obras de urbanización.

- Las obras de edificación y construcción independien­temente de su tipología, ya sean fijas o desmontables, en superficie o subterráneas, ya se trate de obras de nueva planta o de ampliación, modificación o reforma de edificios y construcciones existentes, afecten estas o no a su estructura o aspecto exterior.

- Las demoliciones totales o parciales de toda clase de edificios y construcciones.

3.- El sometimiento a autorización será extensible a las actuaciones referidas, cualquiera que sea la persona, entidad u organismo, público o privado, que pretenda realizarlas, independientemente de que sean promovidas por la administración pública, todo ello sin perjuicio de cualesquiera competencias concurrentes.

4.- Quedan exentas del sometimiento a autorización las siguientes actividades:

a) El tránsito normal por las vías ciclistas forales.

b) Aquellas actividades y usos exclusivamente agrícolas o de ajardinamiento en las zonas de servidumbre y afección que no interfieran en la funcionalidad de la vía ciclista foral.

c) Aquellas actividades, trabajos y obras que realice la Diputación Foral motivadas por la conservación, mantenimiento, mejora y explotación de la vía ciclista.

5.- Las autorizaciones contenidas en la presente Norma Foral serán otorgadas por el órgano foral competente del Departamento que figure como titular foral responsable de la gestión de la vía ciclista.

Artículo 47.- Consultas previas

Con carácter previo a la presentación de la solicitud de autorizaciones, se podrá formular a la Diputación Foral Bizkaia consulta sobre la viabilidad de la actuación pretendida así como obtener información sobre los requisitos técnicos y jurídicos que resulten de aplicación.

La respuesta a estas consultas no tendrá carácter vinculante.

Artículo 48.- Documentación

1.- Las solicitudes de autorización habrán de ir acompañadas de planos, memoria y/o presupuesto de ivos de las actividades, obras o usos pretendidos y de su localización o alcance, con el fin de que el órgano foral titular competente pueda comprobar si resultan adecuados a los preceptos de la presente Norma Foral y de la normativa que resulte de aplicación.

2.- Examinada la documentación presentada, se podrá requerir el complemento o subsanación que se considere pertinente para resolver, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 71 de la Ley de Procedimiento Administrativo. Asimismo podrá requerirse la constitución de un depósito previo para garantizar la correcta ejecución de la actividad u obra.

3.- En aquellos supuestos en que derivado de la naturaleza de la actividad, obra o trabajo se requiera proyecto técnico, el mismo irá firmado por persona con capacitación técnica para ello. Cuando se trate de edificaciones o construcciones de nueva planta, rehabilitación de edificios existentes, construcción de accesos y obras de canalizaciones o tendidos aéreos, la presentación del proyecto técnico será obligatoria.

Artículo 49.- Denegación

Las autorizaciones se denegarán por causas fundadas en la presente Norma Foral, en el Planeamiento Territorial Sectorial de Vías Ciclistas, el Plan Territorial Sectorial de Carreteras y demás normativa que resulte de aplicación, así como cuando la misma esté afectada por un proyecto, bien de carretera bien de vía ciclista, que cuente con aprobación definitiva por el órgano competente.

Artículo 50.- Caducidad

1.- Las autorizaciones caducarán en los siguientes supuestos:

a) Cuando, siendo precisa licencia o autorización de otra Administración Pública, no se obtuviere en el plazo de seis meses.

b) Cuando las obras no se comenzaren en el plazo de ocho meses.

c) Cuando la actuación no hubiere sido ejecutada en el plazo que figure en la propia autorización y, en su defecto, un año.

2.- El cómputo de los plazos fijados en los apartados anteriores se hará a partir del día siguiente al que fuere notificada la autorización.

3.- La caducidad se producirá por el transcurso de los plazos previstos en el párrafo 1 y se declarará de acuerdo a lo establecido en la Ley de Procedimiento Administrativo.

4.- A instancia del interesado, presentada antes de producirse la caducidad, podrá ser estudiada y concedida prórroga de la autorización por plazo no superior a la mitad del fijado inicialmente.

Artículo 51.- Permisos temporales

1.- Además de las autorizaciones reguladas en esta Sección, podrán ser concedidos permisos temporales para la realización de actividades o usos ocasionales, no permanentes, previa acreditación de su conveniencia, siempre que no supongan limitaciones a la actuación administrativa ni disminuyan la seguridad o capacidad de la vía ciclista.

2.- La solicitud de tales permisos deberá reunir los requisitos documentales establecidos para las autorizaciones en el artículo 48.

3.- El plazo de los permisos temporales será fijado en la propia resolución. Al término del plazo se extinguirán sin necesidad de requerimiento o notificación personal, procediendo el desalojo, si fuere preciso, con arreglo a la Ley.

Artículo 52.- Resolución

1.- Las peticiones de autorizaciones o permisos temporales serán presentadas en el órgano foral competente según lo dispuesto en el artículo 46.5, acompañadas de la documentación regulada en los preceptos anteriores.

2.- El Departamento competente deberá notificar la resolución adoptada en el plazo máximo de seis meses, contados a partir de la entrada de la solicitud.

3.- Transcurrido dicho plazo, se entenderá concedida por silencio la autorización o permiso, siempre que las obras o usos no incidan en la zona de dominio público y, además, cumplan con el planeamiento de vías ciclistas y con el planeamiento urbanístico vigente.

4.- El órgano foral competente podrá suspender el plazo previsto para resolver la solicitud en los términos previstos en la normativa reguladora del procedimiento administrativo.

5.- En ningún caso se adquirirán por silencio facultades en contra de lo establecido en la presente Norma Foral, en los Planes Territoriales, Planes y Proyectos de trazado y/o constructivo de vías ciclistas, o instrumentos de Ordenación Urbana o en la normativa reguladora del procedimiento administrativo.

Artículo 53.- Paralizaciones

1.- Cuando una obra o uso se realizare sin previa autorización o permiso temporal, o con incumplimiento de los que hubieren sido concedidos, el órgano foral competente queda facultado para disponer su paralización o cese, y lo comunicará a los interesados concediéndoles un plazo de dos meses máximo para que puedan presentar solicitud de legalización junto con la documentación regulada en el artículo 48.

2.- La paralización suspenderá los trabajos de construcción, pero el interesado deberá realizar de inmediato las obras necesarias para mantener las debidas condiciones de seguridad y funcionalidad de la vía.

3.- Si no fuere presentado el proyecto en el expresado plazo, dentro del mes sucesivo se dispondrá la demolición y desalojo impidiéndose definitivamente los usos establecidos; todo ello a costa del interesado. De igual modo se procederá en el supuesto de que no fuere procedente la legalización solicitada. En la resolución que se adopte se fijará el plazo para la ejecución con apercibimiento de que en caso de incumplimiento se adoptarán los medios de ejecución forzosa previstos en la Ley de Procedimiento Administrativo.

4.- Las facultades para restablecer la legalidad infringida regulada en el presente artículo podrán ser ejercidas durante la realización de las obras o los usos y durante el plazo de los cuatro años sucesivos a su terminación.

5.- La adopción de los oportunos acuerdos se hará sin perjuicio de las sanciones y de las responsabilidades de todo orden que resulten procedentes.

SECCIÓN CUARTA

INFRACCIONES Y SANCIONES

Artículo 54.- Infracciones

1.- Las acciones u omisiones que contravengan lo dispuesto en la presente Norma Foral serán sancionadas de acuerdo con lo previsto en el presente y posteriores artículos, sin perjuicio de cualesquiera otras responsabilidades en las que pudieran incurrir las personas responsables.

2.- Se considerarán infracciones leves:

a) Realizar obras, instalaciones o actuaciones no permitidas tanto en las zona de dominio público, de servidumbre o de afección de la vía ciclista foral, llevadas a cabo sin las autorizaciones o licencias requeridas; o incumplir alguna de las prescripciones impuestas en las autorizaciones otorgadas, cuando puedan ser objeto de legalización posterior.

b) Colocar, verter, arrojar o abandonar dentro de la zona de dominio público y/o servidumbre, objetos o materiales de cualquier naturaleza, siempre que no se afecte a la seguridad vial, en cuyo caso se trataría de una infracción grave.

c) Ocupar indebidamente y de modo transitorio parte del trazado de la vía ciclista foral u obstaculizar o interferir el normal deambular de las personas usuarias, siempre que tal actuación no entrañe especial peligrosidad.

d) Realizar en la explanación o en la zona de dominio público, plantaciones o cambios de uso no permitidos o sin la pertinente autorización, o sin atenerse a las condiciones de la autorización otorgada cuando no se afecte a la seguridad vial.

3.- Se considerarán infracciones graves:

a) Realizar obras, instalaciones o actuaciones no permitidas en las zonas de dominio público, de servidumbre o de afección de las vías ciclistas forales, llevadas a cabo sin las autorizaciones o licencias requeridas, o incumplir algunas de las prescripciones impuestas en las autorizaciones otorgadas, cuando no fuera posible su legalización posterior.

b) Deteriorar cualquier elemento de la vía ciclista foral directamente relacionado con la ordenación, orientación y seguridad de la circulación, o modificar intencionadamente sus características o situación.

c) Destruir, deteriorar, alterar o modificar cualquier obra o instalación de la vía ciclista foral o de sus elementos funcionales.

d) Realizar pintadas en la calzada, muros, señales y otros elementos de la infraestructura ciclista, cualquiera que sea su finalidad.

e) Colocar, verter, arrojar, abandonar objetos o materiales de cualquier naturaleza que afecten a la plataforma de la vía ciclista foral.

f) Realizar en la explanación o en la zona de dominio público cruces aéreos o subterráneos no permitidos o sin la pertinente autorización, o sin atenerse a las condiciones de la autorización otorgada.

g) Colocar carteles informativos en las zonas de dominio público o servidumbre sin la pertinente autorización.

h) Actuar con negligencia en la conservación de los elementos integrantes de la vía ciclista.

i) Incurrir en incumplimiento en los plazos consignados en el pliego de cláusulas generales de la concesión.

j) Obstruir con actos u omisiones a la Administración competente en el ejercicio de sus funciones de explotación y vigilancia de las vías ciclistas forales.

k) Los supuestos contemplados como infracciones leves en los apartados c), d), e) y f) de este artículo, caso de que conllevaran especial peligrosidad.

l) La reincidencia o reiteración en la comisión de infracciones leves.

4.- Se considerarán infracciones muy graves:

a) Las actuaciones contempladas en el apartado 3 a) de este artículo, cuando las mismas afectaran directamente a la seguridad de uso de la vía ciclista foral y/o impidan su uso.

b) Sustraer, deteriorar o destruir cualquier elemento de la vía ciclista foral directamente relacionado con la ordenación, orientación y seguridad de la circulación, o modificar intencionadamente sus características o situación, cuando se impida que el elemento de que se trate siga prestando su función.

c) Destruir, deteriorar alterar o modificar cualquier obra o instalación de la vía ciclista foral o de los elementos funcionales de la misma cuando las actuaciones afecten a la plataforma rodada.

d) Establecer en las zonas de afección instalaciones de cualquier naturaleza o realizar alguna actividad que resulten peligrosas, incómodas o insalubres para las personas usuarias de las vías ciclistas, sin adoptar las medidas pertinentes para evitarlo.

e) Causar o provocar riesgo de incendio, aunque su propagación no se produzca.

f) Depositar, colocar u ocupar la vía ciclista con maquinaria, materiales u objetos sin la correspondiente autorización o incumplir algunas de las prescripciones impuestas en las autorizaciones otorgadas, afectando a la seguridad vial o deterioren las condiciones de rodadura de la referida infraestructura.

g) Las construcciones de nueva planta o ampliaciones sin autorización expresa de edificios de viviendas, comerciales o industriales en zona de protección a distancias inferiores a las previstas como mínimas.

h) Las actuaciones, obras o trabajos que pongan en riesgo la estabilidad de las estructuras o explanación de la vía ciclista.

i) Cometer alguna de las infracciones calificadas como graves cuando se aprecie reincidencia.

Artículo 55.- Procedimiento sancionador

1.- El procedimiento para sancionar las infracciones a los preceptos de esta Norma Foral se iniciará por resolución del Órgano competente de la Diputación Foral, de oficio o como consecuencia de denuncia formulada por terceros.

2.- El procedimiento administrativo sancionador será el establecido en las disposiciones que regulen este procedimiento especial, que a nuestros efectos es la Ley 2/1998, de 20 de febrero, de la potestad sancionadora de las Administraciones Públicas de la Comunidad Autónoma del País Vasco.

3.- La actividad inspectora que fiscaliza el cumplimiento de las prescripciones de la presente Norma Foral se efectuará por el Órgano foral competente, según lo dispuesto en el artículo 46.5, presumiéndose la certeza de los hechos descritos en el acta de inspección, salvo que de la instrucción del expediente incoado resulte concluyentemente lo contrario.

4.- En los supuestos en que los actos cometidos contra la vía ciclista o sus elementos pudieran ser constitutivos de delito o falta, el Órgano foral competente pasará el tanto de culpa a la autoridad judicial y se abstendrá de proseguir el procedimiento sancionador mientras esta no se haya pronunciado. La sanción de la autoridad judicial excluirá la imposición de multa administrativa. De no haberse estimado la existencia de delito o falta, la Administración podrá proseguir el expediente sancionador con base en los hechos que los Tribunales hayan considerado probados.

Artículo 56.- Sanciones

1.- Las infracciones a que se refiere el artículo 54 de esta Norma serán sancionadas atendiendo a los daños y perjuicios producidos, en su caso, al riesgo creado y a la intencionalidad del causante, con las siguientes multas:

- infracciones leves, multa de entre 200 a 4.000 Euros

- infracciones graves, multa de entre 4.001 a 10.000 Euros

- infracciones muy graves, multa de entre 10.001 a 200.000 Euros

Cuando el beneficio económico obtenido por la comisión de la infracción fuera superior a la sanción que hubiera de imponerse según dichas cuantías, la sanción deberá incrementarse hasta igualar la cuantía de aquel.

La Diputación podrá actualizar, mediante Decreto Foral, la cuantía de las multas tomando como referencia el I.P.C. del Territorio Histórico de Bizkaia del año inmediatamente anterior a la actualización.

2.- Con independencia de las multas previstas en el apartado anterior, los órganos sancionadores, una vez transcurridos los plazos señalados en el requerimiento correspondiente, podrán imponer multas coercitivas conforme a lo establecido en la Ley de Procedimiento Administrativo, además de poder exigir la restitución del daño causado.

La cuantía de cada una de dichas multas no superará el 20 por 100 de la multa fijada para la infracción cometida.

3.- El límite máximo de las penalidades a imponer al concesionario no podrá exceder el 10% del presupuesto total de la obra durante su fase de construcción. Si la concesión estuviera en fase de explotación, el límite máximo de las penalidades anuales no podrá exceder el 20% de los ingresos obtenidos por la explotación de la concesión durante el año anterior.

4.- Sin perjuicio de las penalidades y sanciones cuya imposición al concesionario se prevea en los condicionantes de los pliegos de las concesiones y autorizaciones administrativas recogidas en la presente Norma, la Diputación Foral de Bizkaia podrá también imponer a aquel multas coercitivas cuando persista en el incumplimiento de sus obligaciones, siempre que hubiera sido requerido previamente y no las hubiera cumplido en el plazo fijado. El importe diario de la multa será de 6.000 euros.

Artículo 57.- Competencia

1.- La imposición de sanciones por infracciones leves y graves corresponderá al Diputado/a del Departamento Foral titular responsable de la gestión de la vía ciclista mediante Orden Foral, y la de las muy graves, a la Diputación Foral, a propuesta del Diputado/a Foral competente.

2.- La imposición de la sanción que corresponda será independiente de la obligación de restablecer la legalidad infringida y de la de indemnizar los daños y perjuicios causados, cuyo importe será fijado por el Departamento Foral titular responsable de la gestión de la vía ciclista previa tramitación de expediente, con audiencia del interesado por plazo de quince días.

Artículo 58.- Prescripción

El plazo de prescripción de las infracciones será de cuatro años para las graves y muy graves, y de un año para las leves.

Artículo 59.- Indemnización de daños y perjuicios

1. Incurrirán en responsabilidad quienes de cualquier modo realicen actos que causen daños en la vía ciclista o en cualquiera de sus elementos mediante expediente administrativo instruido al efecto para determinar y exigir la reparación, previa audiencia contemplada en el artículo 57.2 de la presente Norma Foral, si el asunto no se hubiese depurado en un expediente sancionador.

2. Cuando los hechos a consecuencia de los cuales se hubieran derivado los daños, pudieran ser constitutivos de delito o falta, se pasará el tanto de culpa a los tribunales, tal y como se recoge en el artículo 55.4 de la presente Norma Foral.

Artículo 60.- Condiciones de las propiedades en las zonas de protección

1. Sin perjuicio de lo dispuesto en la normativa urbanística en vigor, los propietarios de terrenos, construcciones, instalaciones, plantaciones y cualesquiera otros elementos que incidan directa o indirectamente sobre la vía ciclista foral o alguna de las zonas de protección señaladas en la presente Norma Foral, deberán mantenerlos en las debidas condiciones de seguridad.

Cuando alguna de las instalaciones, construcciones o plantaciones señaladas en el párrafo anterior incumpla las condiciones en el mismo exigidas, el órgano foral competente requerirá a quien ostente su titularidad para que proceda a su cumplimiento, con el apercibimiento de que en caso contrario se realizará por ejecución subsidiaria y a su cargo y coste del mismo o establecerá multas coercitivas según lo dispuesto en el artículo 56.2.

2. En el caso de que las instalaciones o construcciones a que se refiere el presente artículo se hallen en situación de ruina, de conformidad con la normativa urbanística, el órgano foral competente dará cuenta a la autoridad urbanística actuante a los efectos oportunos, todo ello sin perjuicio de la exigencia o, en su caso, rápida adopción de las medidas que estime oportunas en defensa de la vía ciclista.

DISPOSICIONES ADICIONALES

PRIMERA.- En el Catálogo de Vías Ciclistas Forales al que se refiere la presente Norma Foral podrán recogerse igualmente, de manera diferenciada, aquellos tramos de carreteras forales, sujetos por tanto a la Norma Foral de Carreteras, que integren soluciones específicas para la movilidad ciclista de alguna de las tipologías posibles de vías ciclistas descritas en el Anexo 3 y que no se encuentren reguladas por la presente Norma Foral, con arreglo a lo dispuesto en el ámbito material de aplicación (artc. 2.3).

SEGUNDA.- Las vías ciclistas forales del Territorio Histórico de Bizkaia deberán ser tenidas en cuenta por el planeamiento municipal y su normativa de circulación y accesibilidad, a los efectos de facilitar un acceso cómodo y seguro a la red ciclista foral, teniendo en cuenta el carácter mallado de la misma y el derecho de las personas usuarias de disponer de un trazado adecuado también para sus desplazamientos en bicicleta, en línea con las consideraciones recogidas en el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia.

DISPOSICIONES TRANSITORIAS

PRIMERA.- En tanto no sea aprobado o, en su caso, revisado el Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia, se podrá viabilizar la ejecución de los proyectos de trazado y/o construcción de vías ciclistas de los grupos 1a) y 1.b) del artículo 20, con un trámite de información pública de 30 días hábiles y audiencia por un periodo de dos meses a las corporaciones locales, sometiéndolos a su vez, en caso de resultar necesario, a evaluación ambiental.

El trámite de información pública servirá también, en su caso, para la información pública del estudio de impacto ambiental, en cumplimiento y a los efectos, de la legislación aplicable.

SEGUNDA.- Los proyectos cuya tramitación se hubiera iniciado con anterioridad a la fecha de entrada en vigor de la presente Norma Foral se aprobarán de acuerdo con la normativa que sirvió en su momento como cobertura legal.

TERCERA.- En lo no dispuesto en la presente Norma Foral, se estará a lo establecido en la Norma Foral 2/2011, de 24 de marzo, de Carreteras de Bizkaia, en su Reglamento de Desarrollo y demás normativa concordante de pertinente aplicación.

DISPOSICIONES FINALES

PRIMERA.- La Diputación Foral de Bizkaia aprobará cuantos Decretos Forales resulten precisos para el desarrollo y ejecución de la presente Norma Foral. Desarrollos que habrán de ajustarse, igualmente, a lo dispuesto en el artc. 2 del Decreto Foral 141/2013, de 19 de noviembre, sobre evaluación previa del impacto en función del género.

SEGUNDA.- La presente Norma Foral entrará en vigor a los veinte días de su publicación en el Boletín Oficial de Bizkaia

ANEXO 1

CATÁLOGO DE VÍAS CICLISTAS FORALES A LA FECHA DE SU APROBACIÓN
(-relación del catálogo de partida que luego se irá actualizando mediante orden foral-)

Eremu Geografikoa

Ámbito Geográfico

Luzera (m)

Longitud (m)

Udal Mugartea

Término Municipal

Organo kudeatzailea - BFA

Órgano Gestor - DFB

Durangaldea

2.912

Abadiño, Berriz, Garai

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Urdaibai

428

Gernika

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Urdaibai

3.031

Forua, Murueta

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Urdaibai

140

Arratzu

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Urdaibai

1.945

Gernika, Arratzu

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Cadagua

1.934

Alonsotegi

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Bilbo
Bilbao

1.034

Bilbao

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Eskuinaldea
Margen Derecha

720

Leioa

Ingurumen Saila
Medio Ambiente

Eskuinaldea
Margen Derecha

1.060

Leioa

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Eskuinaldea
Margen Derecha

104

Getxo

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Eskuinaldea
Margen Derecha

4.285

Getxo, Berango, Sopela

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Ezkerraldea-Meatzaldea
M. Izquierda y Z. Minera

18.549

Barakaldo, Sestao, Portugalete, Ortuella, Abanto-Zierbena, Zierbena, Muskiz

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Ezkerraldea-Meatzaldea M. Izquierda y Z. Minera

618

Abanto-Zierbena

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

Ezkerraldea-Meatzaldea M. Izquierda y Z. Minera

7.142

Muskiz, Galdames

Ingurumen Saila
Medio Ambiente

Ezkerraldea-Meatzaldea M. Izquierda y Z. Minera

4.585

Trapagaran, Ortuella

Herri Lan eta Garraio Saila
Obras Públicas y Transportes

ANEXO 2:

ESQUEMA-GRÁFICO DE LAS ZONAS DE PROTECCIÓN DE LAS VÍAS CICLISTAS FORALES

Vía ciclista del tipo Senda ciclable o Pista bici

Vía ciclista del tipo Senda ciclable o Pista bici en un tramo próximo a una carretera foral

Vía ciclista del tipo Acera-bici

Vía ciclista del tipo Carril-bici protegido

ANEXO 3

TIPIFICACIÓN DE LAS VÍAS DE CIRCULACIÓN EN BICICLETA Y ÁMBITO DE APLICACIÓN DE LA NORMA

Con arreglo a la definición de vía ciclista establecida en la Ley 19/2001, de 19 de diciembre, de Reforma del Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial y a lo dispuesto en esta Norma Foral (artículo 2), se establece el siguiente catálogo de vías ciclistas posibles:

CONFORMACIÓN DE SU PLATAFORMA EN RELACIÓN A OTROS MODOS

Comparte plataforma con el viario motorizado

Comparte plataforma
con la acera

Plataforma propia
e independiente

Existencia de elementos físicos de protección (segregación)

- Carril-bici protegido

- Pista Acera-bici (acera-bici protegida)

- Pista-bici

- Senda ciclable sin uso peatonal

Inexistencia de elementos físicos de protección
(no segregación)

- Carril-bici

- Arcén-bici

- Carril Bus-bici

- Vía señalizada compartida o mixta

- Senda o carril acera-bici

- Acera-bici compartida

- Senda ciclable compartida

Ambito de aplicación de la Norma

Carril-bici

Vía ciclista diferenciada, aunque no segregada, del tráfico motorizado que discurre adosada a la calzada, generalmente en su mismo sentido de circulación aunque pueda llegar a presentar circulación de doble sentido y, por consiguiente, también contraria a la del tráfico motorizado contiguo. (Denominación establecida a partir de las definiciones contenidas en los apartados terminológicos 69 y 70 de la Ley de Tráfico y Circulación, añadidos por la Ley 19/2001).

Carril-bici protegido

Vía ciclista unidireccional o bidireccional que discurre adosada a la calzada y se halla provisto de elementos laterales que lo separan físicamente, segregándola, del resto de la calzada, así como de la acera en caso de ir adosada también a esta. (Denominación establecida a partir de las definiciones contenidas en los apartados terminológicos 69 y 71 de la Ley de Tráfico y Circulación, añadidos por la Ley 19/2001).

Arcén-bici

Vía ciclista que ocupa el arcén de la carretera, que transita en el mismo sentido de la circulación motorizada de la calzada contigua, no segregada físicamente pero sí diferenciada mediante señalización y marcas viales, cambios de color y/o textura, ligeros cambios de rasante u otros métodos. Estaríamos ante un caso particular de carril-bici unidireccional y podría ser utilizada por los vehículos automóviles en circunstancias excepcionales, tal y como contempla la Ley de Tráfico en su anexo terminológico al definir el término arcén (Denominación establecida a partir de las definiciones contenidas en los apartados terminológicos 59, 69 y 70 de la Ley de Tráfico y Circulación).

Acera-bici

Vía ciclista unidireccional o bidireccional dispuesta sobre la acera y, por tanto, convenientemente señalizada para su correcta habilitación. El tránsito ciclista puede disponerse en coexistencia con el peatonal (acera-bici compartida), o estar claramente diferenciado de este mediante señalización y marcas transversales, cambio de pavimento o cualquier otro elemento de diferenciación (senda o carril acera-bici) e incluso segregación, mediante la instalación de elementos laterales que separen físicamente la circulación ciclista de la peatonal para aumentar su seguridad (pista acera-bici o acera-bici protegida) (Denominación establecida a partir de las definiciones contenidas en los apartados terminológicos 69 y 72 de la Ley de Tráfico y Circulación, añadidos por la Ley 19/2001).

Pista erako bizikleta-espaloia
(bizikleta-espaloi babestua)

Pista acera-bici (acera-bici protegida)

Bidezidor edo errei erako
bizikleta-espaloia

Senda o carril acera-bici

Bizikleta-espaloi partekatua

Acera-bici compartida

Carril bici-bus

Se trata de un carril o tramo de calle reservado, debidamente señalizado, compartido por autobuses y ciclistas y, a veces, por otros servicios públicos (municipales, taxis, etc.) y tráfico privado autorizado muy restringido (carga-descarga, residentes en determinadas circunstancias...) (Denominación establecida a partir de las consideraciones establecidas en varios preceptos de la Ley de Tráfico y Circulación con ocasión del tratamiento en torno a los "carriles o partes de la vías reservados")

Pista-bici

Vía ciclista segregada del tráfico motorizado, con trazado y plataforma independiente de las carreteras, en un solo sentido o en doble sentido de circulación, provista de elementos laterales que lo separan físicamente, segregándola, del tránsito peatonal si este discurriese adosado a la plataforma ciclable. (Denominación establecida a partir de las definiciones contenidas en los apartados terminológicos 69 y 74 de la Ley de Tráfico y Circulación, añadidos por la Ley 19/2001).

Senda ciclable

Vía para ciclos y peatones, segregada del tráfico motorizado y que discurre por espacios abiertos, parques, jardines o bosques; donde ciclistas y peatones o comparten banda con indicación o no de usos diferenciados (señalización, diferenciación de firme, etc.), a la que denominaremos senda ciclable compartida con peatones, o cada cual dispone de su propia banda segregada e independiente (en cuyo caso estaríamos ante tramos de senda ciclable sin uso peatonal). (Denominación establecida a partir de las definiciones contenidas en los apartados terminológicos 69 y 74 de la Ley de Tráfico y Circulación, añadidos por la Ley 19/2001).

Vía señalizada compartida o mixta

Se trata de una infraestructura ciclable menor consistente en una vía o calzada debidamente tratada, señalizada y acondicionada que, por su baja densidad motorizada y lo atemperado de su tráfico, permite un tránsito suficientemente cómodo y seguro en bicicleta, sin los niveles de diferenciación y delimitación física de otras vías ciclistas, en convivencia con los vehículos motorizados.

Entendido